Seguimos la evolución de tu cultivo durante la temporada para identificar cambios que merecen atención y orientar la revisión en terreno.
Combinamos imágenes satelitales, información climática, registros de riego y mediciones disponibles del campo. Tu equipo recibe información priorizada para saber dónde revisar y qué conviene comprobar.
Según el cultivo y el servicio acordado, incorporamos también seguimiento de floración, cuaja, fenología y estimación productiva.
Reportes por WhatsApp o correo con los cambios relevantes y las prioridades de revisión.
Alertas que indican el sector, la evolución observada y qué conviene comprobar.
Mapas e información histórica disponibles en la plataforma.
Reuniones técnicas, según el alcance acordado, para contrastar los resultados con el equipo agrícola y sus asesores.
Buscamos responder cuatro preguntas: ¿qué cambió?, ¿dónde ocurrió?, ¿qué importancia tiene? y ¿qué conviene hacer ahora?
Una zona comienza a separarse del comportamiento habitual del sector y la diferencia aumenta en las observaciones siguientes.
Revisamos su evolución junto con los antecedentes de riego, clima y manejo disponibles. Si la señal justifica una comprobación, indicamos dónde revisar y qué mediciones podrían ayudar: caudal, presión, humedad del suelo o estado de los emisores.
El equipo de terreno confirma la causa. El seguimiento posterior permite observar cómo responde el cultivo a las medidas adoptadas.
Revisamos cultivos, superficie, etapa de desarrollo y problemas que necesitas vigilar. Trabajamos con frutales, olivos, semilleros y cultivos anuales.
Partimos por la ubicación y los límites de los cuarteles. Incorporamos sectores y registros de riego, análisis y mediciones de terreno según el seguimiento acordado.
Acordamos variables, frecuencia de entrega, destinatarios y forma de revisar las alertas durante la temporada.
La vigilancia se mantiene durante la temporada. Utilizamos imágenes multiespectrales casi diarias de 3 metros de resolución.
Las alertas identifican posibles problemas y orientan su comprobación. La causa se determina mediante revisión agronómica y mediciones en terreno.
Cuéntanos qué cultivas, dónde está tu campo y qué necesitas vigilar. Revisaremos contigo cómo incorporar el monitoreo al trabajo de tu equipo.