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El error más común en la gestión del riego

que empieza en el aire

En verano es común escuchar:

“Hizo mucho calor esta semana.”
“El crecimiento se desaceleró.”
“La fruta no avanzó como esperábamos.”

Y casi automáticamente aparece la decisión:

Hay que regar más.

Pero muchas veces el problema no está en el suelo.

Está en el aire.

Existe una variable que explica ese comportamiento…
y que rara vez se integra realmente en la toma de decisiones de riego.

Se llama Déficit de Presión de Vapor (DVP).

Un tensiómetro mide la fuerza con que el suelo retiene el agua.

El DVP mide la fuerza con que la atmósfera intenta extraerla desde la hoja.

Ambos se expresan en kPa.

Ambos representan una fuerza que condiciona el movimiento del agua en la planta.

Pero uno actúa desde el suelo.

Y el otro desde el aire.

En términos prácticos, indica cuánta “sed” tiene la atmósfera.

Pero más que una variable climática…

es una variable fisiológica.

Cuando el DVP supera aproximadamente los 3 kPa, comienzan respuestas estomáticas consistentes en muchas especies perennes.

No es un valor mágico ni universal.
Depende de la especie, la fase fenológica y la condición hídrica previa.

Pero en la práctica, sobre 3 kPa, el comportamiento cambia.

El punto alrededor de 3 kPa marca el inicio de un cambio fisiológico consistente en muchas especies perennes.

En cultivos como:

🥑 Paltos
🍊 Cítricos
🌿 Olivos

se observa:

  • Reducción de apertura estomática

  • Disminución de transpiración

  • Menor tasa fotosintética

No porque falte agua en el suelo.
Sino porque la atmósfera está demandando más de lo que la planta puede sostener sin comprometer su equilibrio hídrico.

El fenómeno que llamamos “Desacople Suelo–Atmósfera”

En ViLab lo observamos con frecuencia y lo definimos así:

Desacople Suelo–Atmósfera (DSA)

Ocurre cuando:

  • El suelo presenta humedad adecuada

  • La ETc está correctamente repuesta

  • Pero el DVP induce cierre estomático

En ese punto, el consumo de agua deja de reflejar la disponibilidad del suelo.

La planta cambia de régimen fisiológico.

Y ahí es donde se cometen los errores más costosos.

Un caso real de febrero

En un huerto de paltos Hass en expansión vegetativa registramos:

  • 59 horas acumuladas sobre 3 kPa

  • 3 eventos sobre 4 kPa

  • El promedio histórico era 28 horas >3 kPa

  • Sensores indicaban humedad adecuada en el perfil activo

  • El balance hídrico estaba ajustado

Esa semana ocurrió:

  • El NDVI bajó de 0,82 a 0,79

  • El crecimiento vegetativo semanal se redujo ~18%

  • La pendiente de expansión de fruto se moderó

No hubo déficit de suelo.

Hubo estrés atmosférico acumulado.

Ese es el DSA en acción.

Ese momento —cuando el suelo dice “suficiente” pero la planta dice “me protejo”— es el Desacople Suelo–Atmósfera.

El error técnico más frecuente

Cuando la planta cierra estomas:

👉 Disminuye la fotosíntesis
👉 Se desacelera el crecimiento
👉 Se reduce la expansión celular
👉 Disminuye el consumo de agua

Aquí aparece el error.

El productor observa menor crecimiento y concluye:

“Está faltando agua.”

Entonces aumenta la lámina.

Pero si el consumo ya está reducido por cierre estomático, el exceso de riego puede provocar:

  • Saturación del perfil

  • Pérdida de oxigenación

  • Asfixia de raíces finas

  • Mayor susceptibilidad a patógenos radiculares

Muchos problemas radiculares en verano
no empiezan en el suelo.

Empiezan en el aire.

Sensibilidad al DVP según cultivo y fase

Cultivo

Umbral orientativo

Fase crítica

Riesgo principal

🥑 Palto

>3 kPa

Expansión vegetativa

Asfixia por sobreriego

🍊 Cítricos

>3 kPa

Crecimiento de fruto

Menor calibre

🌿 Olivo

>3–3.5 kPa

Brotación activa

Desaceleración

🌽 Maíz

>3 kPa

Floración

Problemas de polinización

🍇 Vid

>3 kPa

Cuaja

Deshidratación

Los valores son referenciales.
La respuesta depende del estado fisiológico y del historial hídrico del cultivo.

Marco práctico: ¿Qué hacer cuando hay >40 horas >3 kPa?

Antes de aumentar riego, evaluar:

1️⃣ ¿Los sensores muestran saturación parcial o riesgo de baja oxigenación?
2️⃣ ¿La frecuencia es adecuada pero el volumen podría reducirse?
3️⃣ ¿La caída de NDVI coincide con picos de DVP?
4️⃣ ¿El consumo real de agua disminuyó respecto a la ETc estimada?

En eventos prolongados de alto DVP:

  • Ajustar frecuencia antes que volumen

  • Evitar sobrecompensar con láminas excesivas

  • Interpretar imágenes satelitales con contexto climático

  • Priorizar estabilidad radicular sobre crecimiento forzado

Una variable casi ausente en la formación de riego

En la mayoría de los cursos se enseña:

  • Cálculo de lámina

  • Estimación de ETc

  • Interpretación de sensores

Pero pocas veces se profundiza en la interacción entre atmósfera y fisiología.

El riego no es solo reposición.

Es gestión de un sistema que responde simultáneamente a:

  • Suelo

  • Planta

  • Atmósfera

Si solo miramos el suelo, estamos gestionando la mitad del sistema.

Integración real de datos

Cuando integramos:

  • DVP horario y acumulado

  • Dinámica NDVI

  • Balance hídrico

  • Estado radicular

dejamos de reaccionar y comenzamos a interpretar.

La agricultura basada en datos no es acumular gráficos.

Es entender qué variable explica a la otra.

La conclusión

No todo crecimiento lento es falta de agua.
No todo calor se corrige con más riego.

Existe un punto donde la atmósfera domina la fisiología.

Si no identificamos el Desacople Suelo–Atmósfera, podemos terminar dañando el sistema radicular intentando ayudarlo.

El riego no es una respuesta automática al calor.
Es una respuesta estratégica a la fisiología.

Y la fisiología no se entiende mirando solo el suelo.

Se entiende mirando el sistema completo.

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