El tabaco es una planta originaria del altiplano del Perú. Con la llegada de los españoles fue llevado a España, lugar donde se cultivó y se masificó al resto del mundo.
El tabaco se cultiva actualmente en 127 países, en una extensión de cuatro millones de hectáreas.
Se producen cerca de 7 millones de toneladas al año.
China es el principal productor con el 37% de la producción mundial, seguido por Brasil e India.
El tabaco en Chile fue uno de los primeros cultivos industriales que se introdujeron en el país. Se realiza desde la época de la Colonia. Hoy lo cultivan unos 450 agricultores en caso 1800 hectáreas anuales, que varían dependiendo del año.
Su cultivo se desarrolla entre las regiones de O’Higgins y del Bío Bío, y una gran parte de ella en la comuna de Chimbarongo.
La producción de tabaco en Chile es desarrollada principalmente por pequeños productores, en superficies menores a 4 hectáreas. Este tabaco es comprado a los productores por la empresa British American Tabacco Chile, quien se encarga de su procesamiento, desvenado y posterior comercialización.
El 60% de lo que se produce se consume en el país y el 40% restante se exporta a 15 mercados de América como Colombia, Perú, Paraguay y Costa Rica.
Hay diferentes tipos de tabaco y a nivel mundial predomina el tabaco Virginia con un 60% del total. Luego le sigue el Burley con un 13%, los tabacos curados al fuego con 12%, el tipo oriental con un 12% y el 15% restante son otras variedades.En Chile se cultivan principalmente Virginia y Burley con rendimientos en torno a los 3.500 kilos por hectárea.El tabaco Virginia, a diferencia del Burley, luego de ser cosechado es secado mediante hornos para completar su proceso de curado.
El tabaco es cultivado en un amplio rango de climas. Desde climas tropicales hasta templados. Es sensible a las bajas temperaturas y no soporta heladas durante su desarrollo. Cuando está en etapa de almácigo necesita temperaturas por sobre los 16 grados. Una vez trasplantado en el campo, crece con temperaturas mayores a 10 grados y la temperatura óptima es entre los 18 y 28 grados.Bajo condiciones normales, la planta logra una altura de entre 1 a 2 metros con una producción de entre 15 y 25 hojas por planta. Concentra el 90% de sus raíces en los primeros 30 centímetros de profundidad.Es una planta tolerante a la sequía, sin embargo, necesita abundante agua para lograr un tabaco de calidad. El riego adecuado le permite un mayor desarrollo de las raíces y mejores propiedades físicas y químicas en las hojas.Desde el trasplante hasta el desmoche el tabaco necesita aproximadamente 800 grados días con una temperatura base de crecimiento de 10 grados y de 1200 grados días para alcanzar su madurez.
Las precipitaciones antes o durante el período de cosecha son perjudiciales para el tabaco. Necesita un clima seco durante la cosecha para lograr su proceso de secado y del aroma de la planta.
El cultivo del tabaco exige suelos con buenas propiedades físicas, adecuado balance entre aire y agua, y sobre todo con buen drenaje. El pH ideal es de moderadamente ácido a neutro, entre 5.2 y 6.5.Los requerimientos de suelo varían en función del tipo de tabaco. El tabaco Virginia se adapta bien a suelos de texturas más livianas. En cambio, el Burley prefiere un suelo más pesado, pudiendo ser suelos de una textura más arcillosa, con un contenido medio de materia orgánica.El tabaco es un cultivo sensible al exceso de sales. Un exceso produce un menor tamaño de la planta y de sus hojas.